En el Foro Económico Mundial, varios expertos examinaron cómo distribuir mejor la riqueza en América Latina, considerada la región más inequitativa del mundo y las políticas sociales que aplican los gobiernos para reducirla. |
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Economía y Negocios
La creciente "moda" de combatividad política en América Latina pese al crecimiento puede tener mayores consecuencias si se produce una desaceleración económica, advirtió el lunes el ex ministro venezolano y ex director ejecutivo del Banco Mundial, Moisés Naím.
Existe en Latinoamérica una creciente "moda de combatividad política impulsada por partidos alternos que se refleja en toma de carreteras, cierre de accesos. Si eso pasa en época de bonanza ¿Qué pasará cuando sea menos benevolente el clima económico?", preguntó el economista Naím al participar en el capítulo regional del Foro Económico Mundial, que comenzó este lunes en Cancún.
Varios expertos examinaron cómo distribuir mejor la riqueza en América Latina, considerada la región más inequitativa del mundo y las políticas sociales que aplican los gobiernos para reducirla.
Según Naim, ex ministro de Comercio e Industria de Venezuela, "pese a una economía próspera, en los últimos cuatro años, en Latinoamérica la política se ha vuelto conflictiva y no hay política económica que genere más polémica que el tema de los impuestos, pero en lo fiscal hay un atraso palpable en América Latina".
De su lado, Javier Santiso, director en jefe del Centro de Desarrollo Económico de la Organización para Cooperación Económica y Desarrollo (OCDE) consideró que esta nueva época de competencia requiere "no gastar más sino redistribuir en forma eficiente y progresiva" sobre todo en educación e infraestructura.
"Los índices de inequidad en países como Brasil y Guatemala son los más alarmantes de América Latina", dijo Ricardo Haussman economista especializado en Latinoamérica, quien advirtió que "los sistemas de seguridad social son siempre deficitarios, subsidiados por los gobiernos con restos de presupuesto".
"Si América Latina no atiende cuestiones fiscales, de infraestructura, educación y política sociales públicas; su condición económica ante los nuevos competidores económicos y la propia China no será tan sólida; no se trata de gastar más sino hacerlo de manera más equitativa y proyectiva", explicó Santiso a la AFP.
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